martes, 26 de febrero de 2013

Riquelme jugaría frente a Unión

Carlos Bianchi busca soluciones y parecen estar en los pies de Juan Román Riquelme. El enganche le puede dar mucho a un Boca Juniors que necesita de juego, presión, seguridad en el fondo y transporte de pelota de mitad de cancha hacia delante. Aunque no viajo junto al plantel a Ecuador, donde “El Xeneize” se va a enfrentar contra el Barcelona por la segunda fecha de la Copa Libertadores, todo lleva a pensar que el “Torero” puede volver a usar la 10 contra Unión por el Torneo Final 2013.

Cuando se confirmó la vuelta de Riquelme a Boca, se proyectó que el ingreso a las canchas se produjera el 3 de marzo y eso es lo que pasará. La idea de Bianchi es que el jugador desarrolle todo su potencial durante los primeros 45 minutos del partido y en el segundo tiempo cambiarlo para no cargarlo del todo. Eso sería el punta pie inicial para que juegue el tercer partido de la Copa donde Boca recibirá a Nacional de Montevideo en La Bombonera.

Riquelme, al juego de Boca Juniors, le puede sumar creatividad a la hora de armar el juego, seguridad en el traslado de la pelota desde la defensa a los delanteros, proyección de los laterales (Román es el mejor socio de Clemente Rodríguez), y algo fundamental, la presión. Los equipos de Bianchi se caracterizan por presionar a los rivales y no dejarlos jugar, por eso la idea del “Virrey” es que se ataque con siete jugadores.

En el transcurso de está semana, Juan Román, intensificará sus trabajos técnicos, físicos y tácticos para poder aumentar las cargas y asi, junto al profe Alfano, llegar de la mejor manera al fin de semana. Esta claro que “El 10” no tiene todas las soluciones en sus botines, pero será de gran ayuda a un equipo que por momentos no sabe a qué juega y pierde la brújula.

Por Gastón Ezequiel Sosa.

miércoles, 6 de febrero de 2013

Argentina venció 3 a 2 a Suecia

Ante 40 millones de espectadores Argentina pareció entrenar a puertas abiertas. El equipo de Alejandro Sabella, en su primer amistoso del año, venció por 3 a 2 a Suecia. Con dos goles de Gonzalo Higuaín y uno de Sergio Agüero, el conjunto nacional vapuleo con velocidad y buen juego a su rival.

El viento parece ser más lento cuando corren los delanteros argentinos. La rapidez que desarrollan las piernas de Angel Di María, Leonel Messi, Agüero e Higuaín es de otro planeta y hoy se notó la diferencia. Aunque los defensores y el arquero Sergio Romero no brindan la seguridad requerida, de mitad de cancha hacia delante el equipo cambia. Hay combinaciones seguras, pases milimétricos y proyección de los laterales. Pero la clave es cuando Di María, Leo o el “Kun” avanzan con la pelota, allí se puede observar el temor en el rostro del rival.

Suecia pudo descontar dos veces, primero a los 17 de la primera parte a través de un cabezazo de Jonas Olsson y luego, cuando moría el partido, con Rasmus Elm, de tiro libre. Esos tantos reflejaron una irrealidad en el campo de juego porque Argentina fue todo. En la previa se sospechaba otro partido, por lo menos más parejo, porque los suecos tienen un buen presente en las eliminatorias europeas y cuentan con un goleador de raza como lo es Zlatan Ibrahimovíc. Sin embargo, a la Argentina se le está haciendo costumbre ganar cada partido.

El equipo de Messi, que tira caños y amaga rivales como quien escribe mamá en un papel, lleva 12 partidos invictos y una ilusión que cada día se marca más, la de ser Campeón del Mundo en el 2014. Lo mejor de este equipo es que es un equipo, que Di María, hoy asistidor en el gol de Agüero, toma la posta de conductor y se la da a Leonel sin problemas y que arriba Higuían y el “Kun” saben que hacer. Los goles dan confianza y eso es lo que necesita este conjunto en la defensa porque al momento de defender no hay seguridad. En la altura se pierden casi todas las pelotas y el arquero (de mediocre actuación) hace lo que puede.

Por Gastón Ezequiel Sosa.

jueves, 27 de diciembre de 2012

No resiste el archivo

En una noche de Copa Libertadores, Riquelme dijo: “Me siento vacío” y se fue de Boca Juniors. Sin embargo, luego de seis meses, pero en una noche de festejo se reencontró con su “legendario DT”, Carlos Bianchi. Él le propuso volver a calzarse la 10 del club de sus amores y Román lo pensó. Este futbolista que no resiste ningún archivo, ya había renunciado a la Selección Argentina, el 13 de septiembre del 2006 y volvió en junio del 2007 para jugar la Copa América y ahora, luego haberse apartado del equipo de La Boca, todo indica que va a volver. Aunque muchos no lo quieren ni ver, saben que al equipo le falta fútbol y que él es la persona que puede solucionar los problemas de transición entre los mediocampistas y los delanteros.
Riquelme es un hombre muy temperamental y luego de “tomar unos mates con Bianchi”, ayer por la tarde, volvió a encender las ilusiones de los hinchas de Boca que sueñan con verlo salir por el túnel con la cinta de capitán en su brazo. Porque “El Torero” con la Azul y Oro ganó cuatro torneos Apertura, un Clausura, una Copa Argentina, tres Copas Libertadores, una Recopa Sudamericana y una Copa Intercontinental, y esos logros no son poca cosa para uno de los máximos ídolos de la institución.
Juan Román no tiene una buena relación con Daniel Angelici, pero “El Virrey” los juntó en su casa y hablaron. El futbolista les dijo que su deseo es que le prolongarán el vínculo un año y medio más, luego de la finalización de su actual contrato, que terminará en junio de 2014. Por eso este mediodía, el presidente de Boca, el vicepresidente, Oscar Moscariello, el tesorero, Jorge Sánchez Córdova, y el secretario general del club, César Martucci, se reunieron para debatir el pedido y decidieron no extender el vínculo más allá de 2014. La noticia ya fue comunicada al representante de Riquelme, Daniel Bolotnicoff, y ahora la decisión está del lado de Román. El jugador que con sus pies sabe tomar las mejores decisiones, tiene que decidir con la cabeza.
Por Gastón Ezequiel Sosa.

viernes, 21 de diciembre de 2012

Una lágrima

La lágrima se desprende del lagrimal sin saber dónde caerá. Hay de muchos estilos; de tristeza, de soledad, de felicidad, de amor, de las más sinceras, de desamor, pero de una sola razón que es la emoción. Hay lágrimas blancas y negras. Porque la lágrima no discrimina ningún sentimiento. Lo único que hace es arrojarse a una superficie incierta y cuando llega rebota como cualquier gota de agua. Sale del ojo, que es el responsable de observar todas las situaciones y también es el culpable de generar las lágrimas que van a caer más tarde. A veces llega a la boca, que en muchas ocasiones dice frases o palabras que la generan, en otras oportunidades va hasta la garganta y desaparece en la piel.
Sin embargo, hay algo que hace la lágrima que la gente no se atreve a hacer, ella habla por uno mismo, dice, con gotas de agua salada, todo lo que pasa por nuestras cabezas. Nunca hay que subestimar a una lágrima, porque aunque parezca mentirosa siempre dice algo. Uno nace y conoce lo que es una lágrima, es lo primero que uno ve cuando sale de la panza, y esa sensación se da muchas veces en la vida.
Las personas en situaciones quieren esconder sus lágrimas, y prohibirle la libertad de rodar por el rostro hasta desaguarse en cualquier sitio. Otros seres humanos dan rienda suelta a sus lágrimas y las dejan recorrer cualquier hombro, cara o mano todo el tiempo. Quizás las desechan por costumbre o simplemente no saben administrarlas, pero son de las que se emocionan y sienten las cosas de una manera muy profunda.
Las lágrimas hacen mucho y se ocupan de revelar los sentimientos de toda la gente. En las lágrimas están las personas que amamos, están los sueños y las buenas acciones. Las lágrimas saben que son importantes y por eso nunca se acaban.

Por Gastón Ezequiel Sosa.

lunes, 17 de diciembre de 2012

Hola, soy Carlos

Como se predecía durante estas semanas Carlos Bianchi se despertó de la siesta. Duró siete largos años la “dormilona” del “Virrey”, pero ya tiene final y es el mejor para todos los hinchas de Boca Juniors. Porque el hombre que más títulos cosechó en la Argentina es el nuevo Director Técnico del Xeneize. Nadie puede asegurarle un futuro próspero pero él ya está nuevamente de traje para sentarse en el banco de suplentes y dirigir a un equipo que durante estos 7 años vivió sin su presencia.
Cuando el DT ya tenía el mando del Atletico de Madrid, en el 2005, Boca iba por más y ganaba dos títulos nacionales (Apertura 2005/Clausura 2006) de la mano de Alfio Basile. Pero también el equipo de la Rivera cosechaba otros trofeos internacionales, esos eran, dos Copas Sudamericanas que llegaron en el 2003 y 2004 con Jorge Benítez de técnico y con el “Coco”, respectivamente. Además, Alfio ganó una Recopa Sudamericana en el 2005. Sin embargo, una tarde Bianchi dejó al equipo español y se “durmió una siesta” que finalizó hoy. Allí el “Virrey” dejó de dirigir, pero Boca Juniors siguió por la senda del triunfo y logró más objetivos, que fueron dos torneos Apertura en el 2008 y 2011, una Copa Argentina (2012), dos Recopas Sudamericanas en el 2006 y 2008 y una Copa Libertadores en el año 2007, está última acompañada de toda la magia de Juan Román Riquelme.
Boca siguió siendo grande pese a no tener a su DT preferido, pero un día la Bombonera habló y la gente repudió a Julio Cesar Falcioni, que ya venía golpeado por todos los comentarios que había hecho Riquelme y por el mal funcionamiento del equipo. Por eso, “El emperador” juntó sus cosas y se fue de La Boca, allí se le abrió la puerta a Bianchi para que concretará su tercera etapa en el club, ya había estado en 1998/2001 y 2003/2004. La gente lo pedía y Daniel Angelici tomó el teléfono y lo despertó de la siesta. Hoy firmó su contrato por tres años y junto a ello renovó los sueños de los hinchas que quieren volver a disfrutar del Boca campeón de todo. Muchos jóvenes que no vieron jugar a los equipos de Bianchi se llenarán los ojos de buen fútbol. Pero si por esas casualidades de la vida, Carlos no tiene la solución para darle fluidez al Xeneize, no hay problema porque él cuenta con el celular de Dios.
Por Gastón Ezequiel Sosa.