martes, 13 de marzo de 2012

La culpa

Ante la mirada inocente y el indefenso cuerpo de una nena que apenas se empieza a convertir en una mujer, el padre abusa sexualmente de ella. La chica observa atemorizada, se queda rígida mientras su papá se desliza los pantalones negros hacia el suelo. Marcela tiene 15 años y él le triplica la edad, tienen sexo sin consentimiento.

El hecho ya fue consumado, él abusó de su hija y ella ahora, dos meses después, lo sufre. Está embarazada. La madre, en principio la cómplice silenciosa de su esposo depravado, se compadece de su hija e intenta ayudarla. Primero le comenta a una amiga íntima lo que va a hacer: abortar. Después, con la conciencia más limpia, pensando que ya no era sólo ella quien se quedaría con ese cargo de conciencia si le pasara algo a su hija, se dirigen al lugar.

Es una casa que obra de sanatorio con una médica y su ayudante disfrazada de enfermera. Ingresan y la acuestan en una camilla con olor a muerte. Mientras tanto la madre, a media luz, toma un café en el comedor de la vieja casona. La doctora se dirige al cuarto con dos pastillas, una va por debajo de la lengua y otra ingresa en el fondo de la vagina. El proceso ya está en marcha. En doce horas la niña, que volvió a usar pañales, tiene que desprenderse del feto.

Julia, la mamá de Marcela, sigue afuera esperando que todo salga bien, mientras que la Dra. Princopio la convence de que no está mal lo que están haciendo porque es sólo una baba sin forma. La ignorancia la lleva a estar convencida de que no esta provocando ningún mal y que es algo lógico. ¿Cómo su esposo iba a ser el padre de su nieto? Sin embargo la vida de la nena corre peligro en el cuarto blanco vestido de habitación de hospital. La infección está a flor de piel, en cualquier momento una chica que tiene toda la vida por delante la puede perder en contra de su voluntad.

Es de día. La madre amanece de la mano de su hija en la camilla. Marcela ya se deshizo de tres coágulos de sangre; en alguno se fue el feto. El proceso terminó. No corre peligro y las cosas vuelven a la normalidad. Sólo resta tomar cuatro pastillas más cada 24 horas para que no se forme leche en los pechos. Se abonan los $1500 y todo sigue igual.

Hoy, Marcela con 25 años de edad vuelve a recordar algo que era un secreto en su familia. Dado que mediante un fallo, histórico para la Argentina, quedan eximidas de culpa y pena las mujeres que han sido violadas como también las médicas que ejecutaron el horrible método.

Por Gastón Sosa.

martes, 21 de febrero de 2012

El camino de un crack

El 16 de noviembre del 2003, a los 16 años, Lionel Messi debutaba en el Barcelona Fútbol Club frente al Porto de Portugal. Aquel travieso y tramposo adolescente lograba cumplir su anhelado sueño.
Aquella ilusión había comenzado a crecer cuando su abuela materna lo levaba a ver los entrenamientos del sus hermanos Rodrigo y Matías. El mejor jugador del mundo no participaba de las prácticas, pero un día faltó uno de los chicos y finalmente pudo jugar en el entrenamiento. Aunque el miedo del técnico estaba presente, por ser todos más grandes que el crack argentino, Messi agarró la pelota e hizo las maravillas que sólo él sabe hacer ante la mirada incrédula del entrenador.
Todos, incluso su padre Jorge, estaban sorprendidos por la facilidad para pasar jugadores y controlar el balón, por eso a los seis años llevaron al Mesías a una escuelita de fútbol del Club Atlético Newell’s Old Boys de Rosario. Los técnicos estaban conformes con el juego que desarrollaba Lionel, pero el problema era que no crecía. Sus glándulas de crecimiento estaban dormidas. Pero todavía quedaba una posibilidad y era un tratamiento que constaba en colocarle a Messi unas inyecciones en las piernas. El proceso era muy costoso, salía 1500 dólares por mes. Sin embargo su padre, que trabajaba en la empresa Acindar, consiguió que su compañía y la obra social Cainba pagaran el procedimiento. La Pulga se colocaba las inyecciones sin ayuda de nadie. Pero el aporte de las empresas se terminó dos años más tarde cuando dejaron de abonar el tratamiento. Como el proceso no se podía cortar, Newell’s pagó el procedimiento durante un tiempo, sin embargo luego no lo abonó más.
Ante la desesperación, sus padres, lo llevaron a probarse a River Plate y Lio quedó. Pero el conjunto millonario no quiso pagarle su pase al equipo rosarino y no contaron con el enganche.
La situación que vivía la familia Messi era muy critica, pero el Barcelona ya sabia del jugador argentino. Por eso Carlos Rexach, un director técnico del equipo catalán, lo llamó a Jorge y le pidió que llevara a Lionel a España. Asi fue como él y su papá viajaron a Europa. Habían pasado 15 días y a Lio todavía no lo probaban. Sin embargo, el último día lo llevaron a practicar a la cancha número tres del predio del Barcelona. Deslumbró a Carlos y él mismo decidió que se quedara. Igualmente los Messi se volvieron a Rosario y después de dos meses los llamaron para volver a España. Toda la familia se fue para el viejo continente, pero empezaron a extrañar las costumbres argentinas y decidieron volverse. Sin embargo, Jorge y Lionel se quedaron allá. El 1 de marzo del 2001 el mejor jugador de la Liga BBVA, firmo su primer contrato. Esa promesa hoy es Lionel Messi, el hombre que nació para jugar al fútbol y que cumplió 200 partidos con la camiseta del Barcelona en la Liga BBVA.

miércoles, 1 de febrero de 2012

Siempre se puede hacer periodismo

Cuando los grandes multimedios terminan con el sueño de ser periodistas profesionales o cuando les cierran las puertas a los chicos recién egresados de las diferentes facultades de periodismo, siempre hay otra opción. Quizás hacer una revista parece imposible, probablemente la idea de armar un equipo de trabajo termina sólo en una idea, pero los chicos que conforman la revista semanal Nos Digital pudieron hacer realidad su proyecto. Hace dos años Ezequiel Scher se propuso armar una revista junto a sus amigos. “Nos juntamos en casa a comer una torta y ahí comenzó todo”, decia Ezequiel. Con nobles recursos llevaron adelante la iniciativa y pudieron abrirse de los medios tradicionales. Por estos días están a la espera de un subsidio del Gobierno Nacional para afrontar algunos gastos de la publicación. Pero cuando no tenían dinero siempre buscaron otra alternativa, en el momento que necesitaron un letrado encontraron algún tío abogado, un papá contador o escribano. Además contaron con la ayuda del padre de Ezequiel, el periodista Ariel Scher, quien los orientó en el ámbito periodístico dado que cuando empezaron eran sólo egresados de la secundaria, ni si quiera estaban estudiando periodismo.
El ejemplo de estos veinte chicos, que se juntan todos los miércoles en una asamblea para discutir sobre la revista, sirve para todos los alumnos de las escuelas de periodismo que no saben de que van a trabajar en el futuro. A la izquierda o a la derecha hay un compañero que tampoco tiene en claro que hacer o quizás si, y si se juntan pueden armar algo nuevo. No se trata de luchar contra los multimedios, sino de crear nuevas salidas laborales o aunque sea escribir para despuntar el vicio.
Todo es posible, se puede trabajar en La Nación, en Clarín, en Tiempo Argentino o en Página/12, pero también se puede hacer periodismo desde otro lado. Como lo hacen los chicos en Nos Digital.

Gastón Sosa.

viernes, 25 de noviembre de 2011

Participación de Argentina en Chile 1962


La Copa Mundial de 1962 se realizo en Chile, entre el 30 de mayo y el 17 de junio de ese mismo año. Brasil llegó como favorito, pero perdió a Pelé quien se lesionó en el segundo partido del mundial, dado que fue el mas violento de la historia. Entonces tomó la posta el genial Mane Garrincha y los brasileños se convirtieron en los brillantes bicampeones, el segundo fue Checoslovaquia y el tercer puesto lo obtuvo el equipo local.
La selección argentina tuvo una participación mediocre, dado que fue eliminada en la primera fase. El director técnico fue Juan Carlos Lorenzo y la nómina de 22 jugadores que llevó a Chile fue: Abeledo, Albrecht, Belén, Rogelio Domínguez, Mariotti, Navarro, Páez, Marcelo Pagani, Ramos Delgado, Antonio Ubaldo Rattín, Antonio Roma, Sosa, José Sanfilippo, Federico Sacchi, Cap, Silvio Marzolini, Sainz, Facundo, Rossi, Pando, Oleniak y Alberto González.
Argentina se alojo en la ciudad de Rancagua. Y en la concentración todo el plantel analizaba al equipo rival, antes de cada partido.
Nuestro país conformó el grupo D, en el cual participaron Bulgaria, Inglaterra y Hungría. El 30 de mayo se ganó 1-0 ante los búlgaros con un gol de Facundo, en el segundo partido se perdió con los ingleses 1-3 y el 6 de junio se empató 0-0 con los húngaros. Todos los encuentros se disputaron en el estadio de la Braden Copper Co.
En la fase de grupos, Inglaterra y Argentina terminaron con la misma cantidad de puntos, pero los ingleses se clasificaron porque tenían dos goles más.
Con este fracaso, sumado al de Suecia 58, la selección perdía prestigio, pero con los años supo ganarse el respeto del mundo.

viernes, 11 de noviembre de 2011

Jugadores de la Juventus


A lo largo de sus 114 años de historia, fueron más de 700 los futbolistas de la Juventus Football Club que han vestido la camiseta del primer equipo, entre ellos 582 de origen italiano, un 80.95% del total. Entre los futbolistas más destacados se encuentran Giampiero Boniperti, ganador de 25 títulos, tanto como futbolista como dirigente del club, quien junto con el galés John Charles, y el argentino Omar Sívori (campeón de la Copa América 1957 con la Selección Argentina), formaron unas de las mejores delanteras en la historia de la Juve, denominados El Trío Mágico entre finales de los 50 e inicios de la década de los 60, juntos consiguieron tres campeonatos de Serie A y dos Copas de Italia. Alessandro Del Piero con 284 goles y 682 encuentros disputados, es el máximo goleador, y el futbolista con más presencias en la historia del club.
Con alrededor de 120 futbolistas, la Juventus es el club que ha contribuido con el mayor número de futbolistas a la Selección italiana. Su aporte, uno de los más importantes en el mundo, coincidió particularmente en sus mayores éxitos: los títulos mundiales de 1934, 1938, 1982 y 2006. Giovanni Giacone, Osvaldo Novo y Antonio Bruna, fueron los primeros futbolistas juventinos en ser convocados a la selección, participando en un encuentro amistoso disputado el 28 de marzo de 1920 en la ciudad de Berna, ante la Suiza con victoria para los locales por 3-0.