martes, 14 de mayo de 2013

Un día para festejar por siempre

Ya de purretes comienzan a patear. No importa el objeto, sino el fin, que es concretar aquel gol que los consagra en cualquier patio, de alguna casa, de ese barrió perdido en un recóndito lugar del país. Esos futbolistas, que nacen con el don de hacer gritar goles por doquier, también tienen su día especial para festejar. Se da cada 14 de mayo, en honor a los dos goles convertidos por el jugador Ernesto Grillo, hace 60 años, frente a Inglaterra en el “Monumental”. Ese encuentro fue la primera victoria para la Selección Argentina (3-1)  sobre “los padres del fútbol”. Y aunque “El Pelado” había logrado dos conquistas, en la memoria de los casi 85.000 argentos que estuvieron presentes, sólo quedó el recuerdo del primer gol, que con un ángulo imposible para el disparo, concretó frente a la piadosa mirada del arquero inglés.

Grillo, el hombre que supo debutar en la primera de Independiente, ganar la liga italiana con el AC Milan en 1959 y salir tres veces campeón con Boca Juniors, nunca habrá imaginado que su golazo iba a generar la inmortalidad de un día tan especial para sus futuros colegas. Sin embargo así fue, y esos chicos que entrenan con lluvia, frio o calor, y llegan a la primera del fútbol argentino lo van a festejar de por vida gracias a él.

Porque para el verdadero futbolista la fama y el dinero no son nada sin que un estadio grite su nombre y ni tampoco un lujoso auto se compara a convertirle un gol a su eterno rival. Porque la alegría de Grillo no pasaba por lo material, por más que el ex Presidente Juan Domingo Perón le regaló un Mercedes Benz luego de ganar la Copa América en 1955. Su satisfacción pasaba por entrar a una cancha y que la gente gritara por él, se divirtiera y disfrutara de un triunfo en sus pies. Ernesto podría haber dejado la más valiosa herencia monetaria, aunque no fue así, lo mejor que dejó es que cada futbolista tenga su día y sea feliz por eso. Gracias Grillo, gracias fútbol, gracias nene. Nunca dejes de patear.

Por Gastón Ezequiel Sosa.

lunes, 22 de abril de 2013

Boca Juniors empató y sufre

Ayer, en La Bombonera, el Xeneize cosechó el sexto empate en el Torneo Final 2013. Fue un rotundo 0 a 0 frente a Belgrano de Córdoba por la décima fecha. Aunque al equipo de Bianchi le anularon mal un gol, no mereció ganar y de esta forma llega a la misma ubicación que Vélez con nueve puntos.
Foto: ESPN.
Boca Juniors es un equipo que aparenta más de los que es, pero es menos de lo que aparenta. En un partido trabado que no dio garantía de buen juego en ninguno de los 90 minutos, el conjunto de La Rivera, volvió a empatar. Esta vez el coprotagonista fue Belgrano de Córdoba que supo ser beneficiado por el árbitro Juan Pablo Pompei. En los primeros minutos del encuentro, Juan Román Riquelme estrelló un tiro libre en el travesaño y en el rebote Nicolás Blandi (de buen partido) empujó la pelota, ella misma pasó toda la línea del meta y se introdujo completamente en arco. Sin embargo, el juez de línea, que ya corría hacia el centro de la cancha, anuló mal el gol y pocos jugadores Xeneizes reclamaron su validez.

En el transcurso del partido Boca buscó crear su juego y suministrarle la mayoría de pelotas a Blandi, pero todo decayó al instante en el cual Riquelme tuvo que salir de la cancha. La lesión del “Torero” en el izquiotibial izquierdo sólo le permitió jugar hasta los 30 minutos del primer tiempo. Allí se dio un quiebre en la trayectoria del encuentro. Porque las piernas de Román no sólo son capaces de brindar proyección a un equipo de no sabe muy bien a qué juega sino que también dan seguridad. Juan Sánchez Miño fue el que reemplazó al “’10” y el que intentó, de alguna manera, suplir su ausencia. Sin embargo, todo quedó en una simple intención.

En la segunda parte, Boca, siguió con la misma cara y por momentos se quedó dormido. Pero Belgrano no lo supo ganar. Los cordobeses respetaron en demasía a su rival y de esa manera le dio una vida más. En una de las mejores jugadas del equipo de Carlos Bianchi estuvo la oportunidad más esperada del partido. Hacer un gol. Allí, Juan Manuel Martínez tomó la pelota e hizo confundir a toda la defensa ‘’Pirata’’. ‘’El Burrito’’ brindó un gran pase para Fernández y el pibe se metió en el área, sin pedir permiso, para convertir su gol. Pero su pierna derecha no le permitió tomar el mejor perfil para hacer chocar el balón contra la red y así se esfumó la mejor ocasión de gol para el último campeón de la Copa Argentina.

De esta manera, Boca Juniors se ubica con nueve puntos en el torneo y llega a la misma ubicación que Vélez. Los dos conjuntos participan en los octavos de la Copa Libertadores, el primero se enfrentará con el Corinthians, el 1 de mayo en la Bombonera y el segundo jugará contra Newells Old Boys. Mientras tanto, aunque Bianchi no lo tenga muy en cuenta, en la Argentina se juega un campeonato y River es uno de los candidatos a ganarlo. En dos semanas, ambos equipos, se chocarán en la Bombonera y ‘’El Xeneize’’ todavía no encontró el equipo. Todo lleva a suponer que ‘’El Virrey’’ tendrá mucho trabajo por hacer.

Por Gastón Ezequiel Sosa.

jueves, 4 de abril de 2013

La lluvia no siente culpa

Foto: La Razón
Las gotas caen del cielo y escriben puntos sobre una hoja de ciudad. A veces, la hoja deja de ser una metrópolis y se convierte en un pueblo, barrio o calle. Esos lugares, sin dar abasto con la fuerza del agua, son destrozados por las fuertes lluvias. El líquido, que lo arroja quién sabe qué malvado, sin maldad, desde un escenario negro, dañan hasta lo más sagrado de los seres humanos. La vida. La lluvia es un elemento común desde tiempos remotos, es agua que busca una salida y si no la encuentra se entromete en cualquier hueco hasta encontrarla.

El escenario que vive por estas horas la provincia de Buenos Aires tiene que ver con todo eso y mucho más. Se trata de un país que no acostumbra, en su mayoría, a reciclar, cuidar, a no tirar en la calle papeles o desechos que tapen desagües, a no contaminar, a cuidar, al egoísmo. Y allí también están los políticos. Aquellos “elegidos” intentan aparecer en momentos ya trágicos para calmar a los vecinos que se quejan. Porque las personas que no encuentran soluciones se enceguecen al ver que pierden lo poco que tienen o lo mucho que poseen. Y en el medio la lluvia. Con su andar ruidoso y avasallante se lleva todo por delante sin tener la culpa de lo que hace.

Si son lloviznas, que simplemente molestan, o si se trata de una lluvia pasajera; hasta puede sonar romántica. Pero cuando el agua cae con la fuerza de estos días y desborda los canales y los ríos, pierde toda la gracia que puede llegar a tener. Está claro que lo hace inocentemente, no busca dañar a los humanos. Sólo cae desde las nubes, con la mala suerte que el recipiente que tiene que acogerlas no es el indicado. Al contrario, es el peor lugar en donde pueden caer.

El agua busca la libertad y se desespera por eso y ahí es cuando se lleva lo que cada persona logró durante toda su vida. Incluso la vida misma, ya son más de medio centenar los muertos por esta trágica tormenta. Ahora los ciudadanos, que son muy solidarios cuando se trata de algo grave, tratan de salvarse entre ellos, sin esperar nada a cambio. El agua se llevo muchas cosas valiosas pero si se logra mantener la calma pueden ganar todos y volver a empezar, y si se quiere, también volver a confiar en que todo puede ser mucho mejor. Sólo alcanza con que cada uno tomé conciencia del lugar que ocupa en este planeta y se proponga cambiar algo.

Por Gastón Ezequiel Sosa.

martes, 26 de febrero de 2013

Riquelme jugaría frente a Unión

Carlos Bianchi busca soluciones y parecen estar en los pies de Juan Román Riquelme. El enganche le puede dar mucho a un Boca Juniors que necesita de juego, presión, seguridad en el fondo y transporte de pelota de mitad de cancha hacia delante. Aunque no viajo junto al plantel a Ecuador, donde “El Xeneize” se va a enfrentar contra el Barcelona por la segunda fecha de la Copa Libertadores, todo lleva a pensar que el “Torero” puede volver a usar la 10 contra Unión por el Torneo Final 2013.

Cuando se confirmó la vuelta de Riquelme a Boca, se proyectó que el ingreso a las canchas se produjera el 3 de marzo y eso es lo que pasará. La idea de Bianchi es que el jugador desarrolle todo su potencial durante los primeros 45 minutos del partido y en el segundo tiempo cambiarlo para no cargarlo del todo. Eso sería el punta pie inicial para que juegue el tercer partido de la Copa donde Boca recibirá a Nacional de Montevideo en La Bombonera.

Riquelme, al juego de Boca Juniors, le puede sumar creatividad a la hora de armar el juego, seguridad en el traslado de la pelota desde la defensa a los delanteros, proyección de los laterales (Román es el mejor socio de Clemente Rodríguez), y algo fundamental, la presión. Los equipos de Bianchi se caracterizan por presionar a los rivales y no dejarlos jugar, por eso la idea del “Virrey” es que se ataque con siete jugadores.

En el transcurso de está semana, Juan Román, intensificará sus trabajos técnicos, físicos y tácticos para poder aumentar las cargas y asi, junto al profe Alfano, llegar de la mejor manera al fin de semana. Esta claro que “El 10” no tiene todas las soluciones en sus botines, pero será de gran ayuda a un equipo que por momentos no sabe a qué juega y pierde la brújula.

Por Gastón Ezequiel Sosa.

miércoles, 6 de febrero de 2013

Argentina venció 3 a 2 a Suecia

Ante 40 millones de espectadores Argentina pareció entrenar a puertas abiertas. El equipo de Alejandro Sabella, en su primer amistoso del año, venció por 3 a 2 a Suecia. Con dos goles de Gonzalo Higuaín y uno de Sergio Agüero, el conjunto nacional vapuleo con velocidad y buen juego a su rival.

El viento parece ser más lento cuando corren los delanteros argentinos. La rapidez que desarrollan las piernas de Angel Di María, Leonel Messi, Agüero e Higuaín es de otro planeta y hoy se notó la diferencia. Aunque los defensores y el arquero Sergio Romero no brindan la seguridad requerida, de mitad de cancha hacia delante el equipo cambia. Hay combinaciones seguras, pases milimétricos y proyección de los laterales. Pero la clave es cuando Di María, Leo o el “Kun” avanzan con la pelota, allí se puede observar el temor en el rostro del rival.

Suecia pudo descontar dos veces, primero a los 17 de la primera parte a través de un cabezazo de Jonas Olsson y luego, cuando moría el partido, con Rasmus Elm, de tiro libre. Esos tantos reflejaron una irrealidad en el campo de juego porque Argentina fue todo. En la previa se sospechaba otro partido, por lo menos más parejo, porque los suecos tienen un buen presente en las eliminatorias europeas y cuentan con un goleador de raza como lo es Zlatan Ibrahimovíc. Sin embargo, a la Argentina se le está haciendo costumbre ganar cada partido.

El equipo de Messi, que tira caños y amaga rivales como quien escribe mamá en un papel, lleva 12 partidos invictos y una ilusión que cada día se marca más, la de ser Campeón del Mundo en el 2014. Lo mejor de este equipo es que es un equipo, que Di María, hoy asistidor en el gol de Agüero, toma la posta de conductor y se la da a Leonel sin problemas y que arriba Higuían y el “Kun” saben que hacer. Los goles dan confianza y eso es lo que necesita este conjunto en la defensa porque al momento de defender no hay seguridad. En la altura se pierden casi todas las pelotas y el arquero (de mediocre actuación) hace lo que puede.

Por Gastón Ezequiel Sosa.